Qué ver y qué hacer en Tel Aviv-Yafo

Israel es uno de los países más complejos que he visitado. Tradicional y moderno. Mediterráneo y oriental. Antigua y cosmopolita. Esto mismo es aplicable a su mayor ciudad y capital reconocida: Tel Aviv-Yafo. Un pequeño asentamiento de refugiados judíos que terminó convirtiéndose en un metrópolis “burbuja” ajena al drama que persigue a otras partes del país. Aquí no se habla de muros, ni de guerras. Aquí la gente vive al día y sobre todo, vive feliz. Y esa es la sensación con la que uno se va tras pasar unos días entre sus gentes. La felicidad y buena vida de los telavivíes es contagiosa. Tanto, que engancha. En este post te voy a contar lo que no puedes dejar de ver y hacer en Tel Aviv durante tu próxima visita a Israel, para que tú también te vayas con esta misma sensación.

Apreciar la belleza de la Bauhaus en la Ciudad Blanca

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¿Sabías que Tel Aviv cuenta con la mayor concentración de edificios de estilo Bauhaus del mundo? La Ciudad Blanca, al norte del centro de la ciudad, reúne lo más fino de este estilo arquitectónico traído por los judíos alemanes expulsados de su país durante la década de los treinta. Sus formas blancas y redondeadas son Patrimonio Mundial de la Humanidad, si bien en muchas de ellas es notable la falta de una capita de pintura y algo de mantenimiento extra.

Existe un centro de interpretación del barrio, pero la mejor manera de disfrutar del mismo es caminar por sus calles y tomarse un café en sus terracitas. ¿Cómo saber donde comienza? La famosa fuente de Fuego y Agua de la plaza Dzigendoff, con sus colores arcoirís sobre una rotonda sobreelevada marca el inicio de la Ciudad Blanca telaviví.

Entre los edificios Bauhaus destacables encontramos el Cinema Hotel o la Casa Soskin, pero la mayor concentración de ellos se encuentra a ambos lados de la avenida Rotshschild.

Comprender la historia en el antiguo barrio de Jaffa

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Antes de que los judíos se establecieran en la vecina Tel Aviv, un pequeño pueblo de pescadores árabes vivían tranquilamente en el asentamiento de Jaffa. Hoy en día, este pequeño anexo está integrado completamente en la ciudad (de ahí el nombre Tel Aviv-Yafo) y constituye una suerte de casco antiguo en la ciudad, pero situado algunos kilómetros al sur de la ciudad en sí. La torre del reloj marca la entrada a la ciudad vieja de Jaffa y nos hará retroceder a tiempos bíblicos, ofreciendo unos paisajes más parecidos a Jerusalén que a la cosmopolita Tel Aviv. Sus murallas en la parte inferior y su placitas en la parte superior unidas por una red de intrincadas callejuelas hacen de Jaffa la perfecta excursión en la ciudad. Se pueden visitar entre otros: la torre del reloj, la roca de Andrómeda, donde según la leyenda se condenó a esta diosa griega a morir, pero al final terminó escapando, el monasterio de San Pedro o los jardines HaPisgah, donde se encuentra su famoso puente de los deseos.

Jaffa también es el barrio hípster de Tel Aviv, pero de eso hablaremos en otro punto.

Disfrutar de la arquitectura contemporánea en el este de Tel Aviv

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Dejamos atrás la Edad Media para meternos de lleno en el siglo XXI. Tel Aviv es también la capital de la arquitectura contemporánea de Oriente Medio. La parte más oriental del centro de la ciudad atesora maravillas como el Museo de Arte de Tel Aviv, al cual los telavivíes han apodado cariñosamente “el sobre”. A mí me parece más un transformer durmiente a la espera de montarse y convertirse en un robot mortal. Ma-tar.

La otra joya contemporánea es el pabellón de Helena Rubinstein. Situado en la plaza Habimah, esta galería de arte fue fundada por la mismísima reina de los cosméticos que durante la década de los 50.

Refrescarte en la playa del Hilton

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Tel Aviv es una capital mediterránea, y eso se nota en la forma de vida de sus habitantes. Basta con que salga un poco el sol para que se abarrote su largo litoral divido en playas “temáticas”. “Temáticas” porque cada una de ellas va dirigida a un público en especial: la de los judíos ortodoxos y la gay son quizás las más llamativas. A la primera, por supuesto, jamás te recomendaría ir. Pero pasar por delante de ella y ver a la gente disfrutando del sol tapadas hasta los tobillos es una imagen curiosa. La segunda -no obstante- es de lo más divertido de Tel Aviv, claro que su pequeño tamaño hace que con poca gente se llene del todo. La playa se encuentra al norte de la ciudad, justo delante del hotel Hilton que es, precisamente, quien le da su nombre.

Durante la semana del orgullo de Tel Aviv en junio, se convierte en una verdadera discoteca al aire libre y, si quieres hacer algo de turismo histórico, cerca de la misma se encuentra el puerto viejo, conodico también por el nombre de Namal.

Meterte de lleno en el Oriente Medio en el barrio yemení

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Tel Aviv es moderna, pero también es oriental. Muestra de ello es el barrio yemení de la capital. En especial, el mercado del Carmel. Calles y calles repletas de puestos en los que se venden especias, carnes, verduras y recuerdos de todas las clases y colores por parte de tenderos que gritan como si no hubiera un mañana. A última hora de la tarde es mejor no pasar, ya que todo lo que sobra y que no se quiere mantener se deja tirado por la calle.

Pero el barrio yemení es más que su mercado. Por las calles Allenby, Sheinken o King George podemos dar un agradable paseo entre sus tiendas típicas de artesanía o de “moda israelí”. También comer en algún garito de moda de la zona, que los hay. Uno muy recomendable es el Orna and Ella, de coqueta decoración y exquisita carta.

Descubrir la gastronomía israelí en Jaffa

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Jaffa es el clarísimo ejemplo de gentifricación urbana. Cómo he comentado en uno de los puntos anteriores, es el lugar para conocer mejor la historia de Tel Aviv, pero también para sirve para darnos una idea de como es el presente de la ciudad. En torno a la calle Rabi Pikhnas, al sur de la ciudad vieja de Jaffa, un barrio entero reúne a lo más modernito de la ciudad. Bares, cafés y restaurantes a cada cual más hípster que el anterior.

Para comer, mi recomendación es el Café Puaa donde podrás degustar lo más típico de la gastronomía israelí y palestina con un toque más moderno. También podrás pedirte una Taybeeh Beer, una cerveza fabricada en un pequeño pueblecido de Palestina.

Después de la cena, puedes continuar tu noche telaviví en el Anna Loulou Bar.

Y para terminar, ¿un malabí?

Delicioso malabi en Tel Aviv, Israel

Uno de mis mayores descubrimientos en Tel Aviv fue de casualidad. Volvíamos del barrio de Jaffa, cansados y deshidradados cuando decidimos sentarnos con los locales en una zona cercana al mercado del Carmel. Nos atrevimos a probar lo que el grupo sentado a nuestro lado estaba tomando: un malabí. Se trata de un dulce refrescante a base de leche y de textura similar a las natillas se toma acompañado de miel y frutos secos picados y -la verdad sea dicha- está increíble. Puedes degustarlo en  Hamalabiya, un pequeño kiosco con camareros de lo más simpático y en cuyas mesas se juntan los jóvenes telavivíes a jugar al backgammon y contar sus aventuras de la noche anterior.

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