Icono del sitio El viaje del mapache

Recorrido por el istmo de Curlandia: Báltico en estado puro

istmo de curlandia

¿Sabías que uno de los sueños viajeros de mi madre era ver el mar Báltico? Y yo como buen mapachito hijo quería hacer su sueño realidad así que nos plantamos en el lugar más ‘báltico’ de todos: el istmo de Curlandia.

El istmo de Curlandia es una lengua de tierra perfecta que se expande entre la región de Kaliningrado (Rusia) y la ciudad lituana de Klaipėda y separa el mar abierto de una laguna marítima. Completando con la pintoresca Klaipėda el istmo de Curlandia, tendrás dos maravillosas jornadas por Lituania y que mucha gente obvia por ir recorriendo Estonia, Letonia y Lituania a toda prisa. A mí me fascinó todo en esta casi mágica región de Europa. De hecho, aquí se encuentran las dunas móviles más grandes de Europa. Pero no solo eso: bosques profundos, playas enormes, pueblos fantasma y colinas de brujas. Además, acompañado de una gastronomía pesquera que uno no se espera por estas latitudes europeas. Acompáñame en esta maravilla de viaje que es el istmo de Curlandia.

Organiza tu viaje al istmo de Curlandia

El istmo de Curlandia y Klaipėda

Llegada a Klaipėda: historia y encanto alemán

Comenzamos nuestra aventura en Klaipėda, una ciudad con una rica historia y una arquitectura que refleja su pasado bajo influencia alemana. El Casco Antiguo de Klaipėda es un verdadero tesoro por descubrir. Pasea por sus callejuelas adoquinadas y observa las casas antiguas que han sido cuidadosamente preservadas, muchas de ellas con fachadas de madera y ladrillo que datan de siglos pasados. Cada rincón de esta zona ofrece una mezcla de lo antiguo con lo nuevo, donde las tradiciones históricas conviven con un ambiente moderno y vibrante.

La plaza del Teatro es un punto de referencia en la ciudad, no solo por su importancia histórica sino también por su belleza arquitectónica. Esta plaza fue el escenario de un momento clave en la historia mundial: en 1939, Adolf Hitler pronunció un discurso aquí antes de la Segunda Guerra Mundial, marcando un hito oscuro en la historia de Europa. Hoy en día, la plaza sigue siendo un lugar de encuentro popular, rodeada de cafeterías y restaurantes, y es ideal para detenerte y empaparte de la atmósfera local mientras reflexionas sobre su pasado.

Desde la plaza del Teatro, pasearemos hacia el río Danė, donde el agua fluye tranquilamente, ofreciendo un contraste pacífico con la actividad de la ciudad. Aquí encontrarás el Barco Meridian, un imponente velero que se ha convertido en un símbolo de Klaipėda. Este barco, que una vez navegó los mares, ahora está anclado de forma permanente, y se utiliza como un restaurante. Incluso si no decides cenar a bordo, es un lugar que merece ser visto y fotografiado, ya que representa el espíritu marinero de la ciudad.

Nos acercamos ahora al castillo de Klaipėda, una fortaleza histórica que actualmente se encuentra en proceso de reconstrucción. Aunque gran parte del castillo original ha desaparecido, los trabajos de restauración están devolviendo poco a poco su antigua gloria. El foso que una vez rodeaba el castillo ha sido transformado en un puerto deportivo, añadiendo un toque moderno a este lugar lleno de historia. Desde aquí, puedes disfrutar de vistas espectaculares mientras imaginas cómo era la vida en la fortaleza durante la Edad Media.

Antes de caer la noche tomamos un descanso en la plaza del Teatro y disfruta de una cerveza local. La plaza es el lugar perfecto para relajarte y observar la vida cotidiana de Klaipėda.

De aquí pasamos a una de las terrazas a orillas del río, en el muelle. Nosotros elegimos el Agnostikas donde disfrutamos de unos mejillones y unas gambas, acompañados de una refrescante cerveza lituana.

Hacer noche en Klaipeda con HomeExchange

Durante mi visita a Klaipėda y el istmo de Curlandia, elegí como opción de alojamiento HomeExchange y di con una maravillosa casa a las afueras, perfecto para llegar con el coche y salir para el istmo. El alojamiento resultó maravilloso, como si tuviéramos nuestro pequeño hogar (pequeño por decir algo, porque era más grande que mi piso) a orillas del Báltico.

Ruta por el Istmo de Curlandia

Con energías renovadas tras nuestra noche en HomeExchange, tocabae cruzar al fascinante Istmo de Curlandia. Para cruzar, es necesario dirigirse con el coche a la terminal de ferris. El cruce al istmo es una experiencia en sí misma. Con un billete de ida y vuelta que cuesta aproximadamente 20,30 euros por coche. El ferri es la manera más cómoda de llegar a este paraíso natural. En junio, los horarios son frecuentes, lo que te permitirá planificar tu día sin preocupaciones. Una vez a bordo, disfruta del paisaje dentro de tu coche mientras te alejas de la costa continental y te acercas a este impresionante tramo de tierra entre el mar Báltico y la laguna de Curlandia.

Smiltynė

La primera parada en el istmo es la playa de Smiltynė, un lugar que parece sacado de un sueño. Esta playa es una de las más largas y vírgenes de la región, con arena blanca y finísima que se extiende hasta donde alcanza la vista. Para llegar a la playa, deberás subir unas escaleras que te llevarán sobre las dunas, un esfuerzo que vale la pena por las impresionantes vistas del mar que te esperan. Es el lugar perfecto para desconectar, caminar por la orilla, y sentir la tranquilidad que solo un lugar tan natural puede ofrecer.

Juodkrantė

A medida que te adentras en el parque nacional del istmo de curlandia, ten en cuenta que hay un peaje de 30 euros por coche, una pequeña contribución para preservar este entorno único. La siguiente parada es Juodkrantė, un pequeño y encantador pueblo donde el tiempo parece haberse detenido. Aquí, te recomiendo detenerte en el kiosco de Greito Maisto, un café con una terraza acogedora donde podrás disfrutar de un buen café mientras te relajas en su ambiente tranquilo. El café está decorado con muebles de terraza que le dan un toque hogareño, lo que lo convierte en un lugar ideal para descansar antes de continuar con nuestra exploración.

Colina de las Brujas

Juodkrantė también es el hogar de la colina de las Brujas, un lugar mágico y misterioso que te transportará a otro mundo. Este parque temático natural está lleno de esculturas de madera que representan personajes de la mitología lituana. El camino a través de la colina está rodeado de helechos gigantes, creando un ambiente que recuerda a la película Jurassic Park. Es un lugar que combina la naturaleza con la cultura y el folklore, ofreciendo una experiencia única que no querrás perderte.

Nida y las dunas de Parnidis

Desde Juodkrantė, seguimos nuestro camino hacia Nida, la joya del istmo de Curlandia. Una de las principales atracciones de Nida son las dunas de Parnidis, las dunas móviles más grandes de Europa. Aquí, el paisaje cambia constantemente debido a los vientos, creando un entorno dinámico y fascinante. En la cima de estas dunas se encuentra un reloj de sol adornado con runas.

Este lugar ofrece una vista panorámica que te dejará sin aliento y es un recordatorio de lo pequeña que es la distancia entre países en esta región. Rusia parece que se puede tocar desde aquí. El nuevo verdadero Telón de Acero.

Para el almuerzo, te recomiendo parar en el restaurante Tik Pas Jona, en el corazón de Nida. Este restaurante es conocido por su ambiente familiar y su enfoque en los productos locales. Aquí, no encontrarás un menú fijo, sino una selección de platos del día que varían según la disponibilidad de ingredientes frescos. El pescado ahumado es una especialidad de la casa, preparado al estilo tradicional, lo que lo convierte en una opción deliciosa y auténtica. Después del almuerzo, disfruta de un café y da un paseo por el puerto, donde podrás observar los barcos de pesca y la vida cotidiana de los lugareños.

Dunas grises o muertas

Continúa tu aventura con una visita a las Dunas Grises o Muertas, otro impresionante fenómeno natural del istmo. El acceso a estas dunas cuesta 5 euros. Desde el aparcamiento, hay una pasarela que te llevará hasta la mitad de las dunas, un camino de aproximadamente 1,1 km solo de ida.

Mientras caminas, encontrarás unas cruces que recuerdan los antiguos pueblos que fueron tragados por las arenas, una historia que añade una capa de misterio a este paisaje ya de por sí asombroso. Al final del recorrido, llegarás a un mirador que ofrece vistas impresionantes del mar Báltico.

Antes de dejar el Istmo de Curlandia, haz una última parada en Juodkrantė y parar a conocer la iglesia de San Francisco de Asis, lugar de congregación de la desaparecida comunidad alemana de la zona. El viaje de regreso a Klaipėda te permitirá disfrutar de las vistas del istmo una vez más mientras el sol comienza a ponerse, creando un ambiente mágico que pone el broche de oro a nuestra aventura.

Regreso a Klaipėda y paseo por la ciudad

Al regresar a Klaipėda, dedica tiempo a explorar algunas partes menos conocidas de la ciudad. Comienza con un paseo por el Viejo Fuerte, un sitio histórico donde, aunque no queda mucho de la estructura original, puedes sentir la historia que una vez impregnó este lugar. Caminar por sus ruinas es como viajar en el tiempo, un recordatorio de las batallas y la defensa de la ciudad en siglos pasados.

Continúa tu exploración por el Old Town, el casco antiguo de Klaipėda, donde las preciosas callecitas alemanas te transportarán a otra época. Estas calles están llenas de encanto, con sus casas tradicionales y sus pequeñas tiendas y cafeterías. Es un lugar perfecto para pasear sin rumbo, simplemente disfrutando de la arquitectura y la atmósfera que hacen de Klaipėda una ciudad tan especial.

Dirígete a la plaza de Dienovidžio Skveras, un espacio abierto que es ideal para descansar un poco antes de continuar explorando. Desde aquí, puedes acceder fácilmente al Pasaje de Tiltu g, lleno de barecitos que terminan en una calle lena de azulejos contando la historia de este rincón testigo de los siglos de dominación alemana y rusa.

Mapa de localización

Continúa tu ruta por Lituania

Salir de la versión móvil