Inverness fue nuestra puerta de entrada a las Highlands escocesas, y no pudo haber sido una mejor bienvenida. Esta ciudad compacta, pero vibrante, combina historia, paisajes naturales y un ambiente muy local que invita a explorar a pie. Aquí te cuento qué ver en Inverness y alrededores, incluyendo un paseo por su centro histórico, sus iglesias más emblemáticas y excursiones imprescindibles como el lago Ness o Balnuaran of Clava.
En este post encontrarás:
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Dónde alojarse en Inverness
En Inverness me alojé en una pequeña casa regentada por una simpática señora. Te dejo el link aquí para tu alojamiento en Inverness. Como estábamos haciendo roadtrip, nos vino perfecto porque tenía un pequeño jardín delantero al más puro estilo ‘brisith’ para poder aparcar el coche. 🚙 Yo alquilé mi coche en Escocia con Discover Cars 🚙.
Qué ver en Inverness: la ruta
Balnuaran of Clava: tumbas de la Edad de Bronce
Uno de los lugares más enigmáticos que visitamos fue Balnuaran of Clava, a las afueras de Inverness. Este yacimiento prehistórico de la Edad de Bronce conserva tres tumbas megalíticas rodeadas de círculos de piedra. Dos de ellas están alineadas con el solsticio de invierno, lo que revela el profundo conocimiento astronómico de sus constructores. El lugar desprende una atmósfera mágica y tranquila, ideal para los amantes de la arqueología y los misterios del pasado.
Fort George: historia militar con vistas
Desde Inverness nos acercamos también hasta Fort George, una imponente fortaleza del siglo XVIII que se alza en la desembocadura del estuario del río Ness. Construido tras la rebelión jacobita de 1745, es una de las bases militares más impresionantes del Reino Unido. Puedes caminar por sus murallas, visitar los cuarteles y disfrutar de vistas abiertas al mar del Norte. Además, hay posibilidades de avistar delfines en la costa si tienes suerte.
El puente Greig Street y las vistas del castillo
De vuelta en el centro, uno de mis lugares favoritos fue el puente colgante de Greig Street. Desde allí se obtienen unas vistas perfectas del río Ness, el centro de la ciudad y el castillo de Inverness en lo alto. Es un punto ideal para hacer fotos y ver cómo fluye la vida urbana y natural al mismo tiempo.
Catedral de Inverness
La Catedral de St. Andrew’s, de estilo neogótico, está situada junto al río Ness y es uno de los templos más representativos de la ciudad. Su interior de piedra roja y sus detalles en madera crean un ambiente sobrio y acogedor. No es muy grande, pero tiene mucho carácter.
Old High Church y su cementerio
Otro de los lugares con más historia es la Old High Church, considerada la iglesia más antigua de Inverness. Se alza en una colina con vistas al río y cuenta con un cementerio lleno de lápidas cubiertas de musgo y un pequeño mausoleo. La atmósfera es solemne, y uno no puede evitar imaginar las historias que guardan sus piedras centenarias.
Free Church of Scotland y Church Street
Muy cerca encontramos la Free Church of Scotland, otro templo histórico que forma parte del paisaje urbano. Recorriendo Church Street, una de las calles más antiguas de Inverness, se pueden ver casas tradicionales, pequeñas tiendas y varios edificios con placas históricas. Es una calle ideal para pasear sin prisas.
Abertarff House: la más antigua de Inverness
Uno de los descubrimientos más curiosos fue la Abertarff House, la casa más antigua de Inverness, gestionada hoy por el National Trust for Scotland. Aquí pasaron los ejércitos de Cromwell durante sus campañas en Escocia. Su tejado a dos aguas y su estructura de piedra son un testimonio del pasado medieval de la ciudad.
Ayuntamiento y Castillo de Inverness
La plaza donde se alza el ayuntamiento tiene mucho encanto, especialmente al atardecer. Desde allí subimos hasta el Castillo de Inverness, que domina la ciudad desde una colina. Aunque no se puede visitar por dentro (al menos cuando fuimos), las vistas desde el exterior merecen la pena.
High Street: la calle comercial
Para quienes disfrutan del ambiente urbano, la High Street concentra tiendas, cafés y algunos pubs. Es la zona comercial por excelencia, perfecta para una parada rápida o para comprar algún recuerdo local.
Excursión al Lago Ness y el Castillo de Urquhart
Desde Inverness hicimos una escapada al Lago Ness, el famoso hogar de Nessie. Más allá del mito, el paisaje del lago es espectacular, especialmente desde las ruinas del Castillo de Urquhart. Consejo importante: hay que comprar las entradas con antelación para poder aparcar, ya que si no tienes ticket confirmado, te obligan a volver al pueblo más cercano… y allí no hay cobertura para reservar sobre la marcha.
Dónde comer en Inverness: Black Isle Bar
Después de tanto explorar, fuimos a cenar al Black Isle Bar, un lugar que recomiendo con los ojos cerrados. Probé una pizza de pepperoni de venado escocés que estaba deliciosa, y su selección de cervezas artesanas es impresionante. Además, el local está comprometido con la sostenibilidad, lo cual siempre suma puntos.
Inverness es mucho más que una parada camino de las Highlands: es una ciudad que combina naturaleza, historia y cultura de forma auténtica. Y lo mejor es que todo está tan cerca que se puede recorrer fácilmente en un par de días. Si estás planeando un viaje por el norte de Escocia, asegúrate de incluirla en tu ruta.
Mapa de localización de Qué ver en Inverness
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