Nueva York tiene Williamsburg y Madrid, Malasaña ¿Y Granada? ¿Qué tiene Granada? Granada aparece siempre en el imaginario colectivo relacionada con monumentos y calles de épocas pasadas acompañada siempre de un pequeño tufillo a rancio que por mucho que nos pese a los amantes de la misma, no nos quitamos de encima. No obstante el pequeño barrio de Realejo está empezando a romper esta imagen tradicional de la ciudad. Una nueva zona de Granada que emerge poco a poco como las más destacada de la capital de la Alhambra. Justo a los pies de la fortaleza árabe precisamente, este antiguo barrio judío, donde otrora pasearan los hebreos con sus barbas y tirabuzones, vuelve precisamente el vello facial largo y tupido, pero en esta ocasión en las caras de los hipsters del siglo XXI.
Puede que el hipsterismo sea una moda pasajera y que ya se esté fraguando en los barrios modernos de alguna capital europea o norteamericana la nueva moda para una nueva década. Pero mientras tanto, vamos a descubrir los rincones más hipster de este Realejo: Welcome to Hipsterlejo.
Picoteca Tres Maneras
Calle Santa Escolástica, 19.
A pesar de contar con un nombre no muy acertado, este restaurante situado en la arteria principal del Realejo cuenta con una moderna decoración en blanco, madera y gris que hace disfrutar de una buena comida o cena a buen precio. Sus especialidades son las hamburguesas, pero si no eres muy amante de este tipo de sándwich, no dudes en probar sus papas bravas y gratinadas, su crema de cabrales o su increíble flamenquín.
La tasca El conde
Calle Rosario, 12.
Si bien la calle Navas es un nido de bares caza turistas, su continuación, la calle Rosario, nos lleva a un nivel superior en cuanto a tapas se refiere. Es en esta pequeña calle donde encontramos La tasca del conde. Botellas colgantes a modo de floreros flotan por encima de las mesas en las que podrás disfrutar de unas buenísimas lágrimas de pollo de original presentación. Presentación que acompaña a una divertida forma de servir la sangría, de lo más hipster. Además, la carta de cervezas es amplia y ofrecen lo mejor del panorama nacional.
Papaúpa
Calle Molinos, 16.
Un poco más adentrados en el Realejo encontramos el Papaúpa (de apellido RetroFussionFood). Un bonito restaurante ideal para una cena romántica o con amigos en el que destaca la variada carta mezcla de platos españoles y latinoamericanos. ¿Lo mejor? Su pisto. Buenísimo. Además, si quieres probar algo distinto, la yuca frita está para chuparse los dedos. La decoración no tiene nada que envidiar a la de los mejores sitios de las zonas alternativas de otras ciudades españolas o europeas y, además, ofrecen periodicamente conciertos para amenizar la velada.
Casa López Correa
Calle Molinos, 5.
Una Virgen de las Angustias sobre azulejos en la pared es el escenario menos común para un local en el que la clientela típica la componen Erasmus y estudiantes americanos. Y sin embargo, este local de decoración puramente granadina, se encuentra regentado por una simpática señora británica y a él suele acudir la importante población estadounidense del Realejo, una suerte de Little America en pleno corazón de Granada. En Casa López Correa puedes disfrutar a finales de octubre de un exquisito menú de Acción de Gracias. Por si te gusta la cultura americana o si eres del otro lado del charco y tienes morriña.
La casa della pasta
Calle Coches de San Matías, 12. Esquina con calle Varela.
¿Te alojas en un apartamento turístico en Granada y te apetece comer en casa? Si estás por el Realejo, La casa della pasta es una opción estupenda de comida para llevar. Dos simpáticos italianos atienden este despacho de pasta casera italiana, de precio económico y raciones abundantes. Cada día cuentan con platos especiales y su pasta al forno es sin duda de lo mejorcito que encontrarás en cuanto a comida italiana en Granada se refiere. La decoración con su bello mapa del país de la bota y una selección muy estética de productos italianos hace que un pedacito esta nación se cuele en nuestro pequeño barrio judío.
San Matías 30
Plaza de las Descalzas, 3. Esquina con calle San Matías.
¿Has saciado ya tu apetito? ¿Te apetece un gin tonic? ¿Un mojito? De reciente apertura, el bar San Matías 30 -que, por cierto, no se encuentra en esta dirección- ofrece un acogedor lugar, en la esquina de una coqueta plaza, en el que tomarse un refrigerio a buen precio. Tienen una amplia carta de ginebras si te apetece apuntarte a la moda de las ensaladas-gin tonics, además de una buena selección de cócteles.
Dulcimena Coffee&Go
Calle Molinos, 19.
Paredes forradas de OSB y un pequeño tocadiscos son solo alguno de los detalles de una decoración medida a la perfección para cumplir todos los estándares hipsters. Esta pequeña cafetería para llevar ha sabido adaptarse a la población «local» realejita de estudiantes americanos que importan de su tierra el atareado acto de ir por la calle tomando café a toda prisa. Además de un café de calidad bastante aceptable, el pequeño coffee shop ofrece brownies, muffins y todo lo necesario para que te sientas como andando en el pleno Portland… granadino.
Algo de cultura
Si acabas saturado de barbas, bigotes, monóculos, camisas de cuadro, decoración en madera y buenrollismo hipster, no olvides que el Realejo cuanta con un amplio patrimonio cultural para disfrutar, desde la fundación Rodríguez Acosta, dominando toda la falda de la montaña hasta el Cuarto Real, en el límite ya con el barrio de la Virgen y el centro urbano. En la web de Granada Turismo puedes conocer los monumentos y puntos de interés de este barrio. ¡A pasear esas barbas mientras sigan de moda!
