¡Cómo no me va a gustar una ciudad cuyo símbolo es un gato negro! Riga fue una de esas sorpresas viajeras que me conquistaron casi sin darme cuenta: un casco histórico precioso, fachadas Art Nouveau que parecen sacadas de un decorado y un ambiente tranquilo pero muy vivo. Si estás preparando una escapada y te preguntas qué ver en Riga en 2 días, ya te adelanto que vas a exprimir el tiempo… pero sin agobios.
En este post te cuento cómo organizar un itinerario de 2 días por Riga para enamorarte de la ciudad: pasear entre las casitas de colores del centro histórico, subir a una torre con vistas de postal, descubrir por qué hay gatos negros en las azoteas (como mi Gamba… miau), probar comida letona en mercados y restaurantes y, si te apetece, acercarte hasta la costa para respirar aire báltico.
La idea es que tengas una ruta clara por Riga, con los lugares imprescindibles, bien ordenados para aprovechar cada mañana y cada tarde, pero también con hueco para sentarte en una cafetería bonita, mirar las agujas de las iglesias y simplemente disfrutar del ambiente. Riga es compacta, caminable y perfecta para una escapada corta, así que vamos a ver qué ver en Riga en 2 días y cómo exprimirla al máximo sin dejar de saborearla.
En este post encontrarás:
Organiza tu viaje a Riga
Mapa de localización Qué ver en Riga en 2 días
Día 1: Del Art Nouveau al corazón medieval
Iglesia de Santa Gertrudis

Empezamos esta ruta de “qué ver en Riga en 2 días” en la iglesia de Santa Gertrudis, un templo luterano de estilo neogótico que da nombre al barrio. Su aguja rojiza sirve como referencia para orientarse entre las avenidas amplias y fachadas elegantes de esta zona de la ciudad. Aunque no entré, su exterior ya muestra esa mezcla de sobriedad báltica y verticalidad que caracteriza muchas iglesias de Riga.
Barrio Art Nouveau (calles Alberta iela, Strēlnieku iela y Elizabetes iela)




Si te gusta la arquitectura, esta zona es imprescindible en una escapada corta a Riga. Paseando por Alberta iela, Strēlnieku iela y Elizabetes iela, puedes ir anotando los números de portal más llamativos en el mapa para no perder detalle. Las fachadas muestras atlantes, guirnaldas y mascarones felinos típicos del Jugendstil. Recorrer estas tres calles te da una visión clara de por qué Riga presume de uno de los conjuntos Art Nouveau más importantes del continente.
Parque Kronvalda y canal de la ciudad

Cruzamos ahora al cinturón verde que rodea el casco histórico: el parque Kronvalda. Puedes parar aquí para una pausa y tomar café y seguir el canal entre puentes y jardines. El parque esconde joyitas como el “caracol de espejos”, la antigua autoridad portuaria y un pequeño faro urbano, todo muy fotogénico. Este paseo es perfecto para cambiar el ritmo antes de entrar en la Riga medieval.
Centro histórico (Vecrīga)

Vamos a proceder a acceder a Vecrīga, el casco viejo, por sus calles empedradas y casas de colores. Aquí todo está a mano, ideal para verlo en 2 días: plazas, iglesias, patios y trazas medievales que conviven con cuidadas reconstrucciones. Es un lugar para caminar sin prisa y descubrir detalles en cada esquina.
Trokšņu iela y Puerta Sueca

Uno de esos detalles que ver sí o sí en el casco histórico es Trokšņu iela, la calle más coqueta de Riga. Termina en la puerta sueca, la única puerta medieval que se conserva. Es un rincón que resume bien la historia de la ciudad y su etapa bajo dominio sueco: estrecho, íntimo y con ese aire de pasadizo antiguo que invita a sacar la cámara.
Parlamento de Letonia (Saeima)

Continuamos ahora hacia el Saeima: el parlamento. El edificio, de líneas clásicas, simboliza la Letonia independiente y contemporánea. Aunque la visita fue exterior, me gustó incluirlo en el itinerario para entender el pulso cívico de la ciudad.
Catedral de Santiago de Riga (Jakaba katedrale)

La catedral de Santiago estaba en obras y no entramos, pero desde fuera ya merece la pena acercarse a ella por su papel en la historia religiosa de Riga. La fachada y el entorno ayudan a completar el mapa de templos que ver en 2 días.
Los Tres Hermanos

Parada obligatoria: los Tres Hermanos. Son tres casas adosadas de los siglos XV al XVII, los edificios civiles más antiguos de Riga. Viéndolas juntas se aprecia cómo fueron cambiando estilos y técnicas a lo largo de tres siglos. Un clásico para cualquier lista de “qué ver en Riga”.
Castillo de Riga

Asomado al río Daugava, el castillo de Riga cierra la postal. Es un hito sencillo de identificar y un buen punto para entender la relación de la ciudad con el río. Merece la pena rodearlo para captar su escala y su posición estratégica.
Catedral Luterana de Riga

La Doma (la gran catedral luterana de Riga) impresiona por su tamaño y por el órgano. El claustro añade un plus de atmósfera. Si vas justo de tiempo, reserva al menos un rato para rodearla, mirar su mezcla de materiales y sentir el latido de la plaza.
Plaza del Ayuntamiento

Terminamos este primer día en la plaza del Ayuntamiento, uno de los espacios más icónicos. Aquí conviven el propio Ayuntamiento, el museo de la Ocupación y la casa de los Cabezas Negras, el histórico gremio dedicado a San Mauricio. El edificio se destruyó en la II Guerra Mundial y hoy lo vemos reconstruido con fidelidad; sigue siendo escenario de recepciones oficiales.
Día 2: Iconos nacionales, miradores y mercado… con escapada al Báltico
Catedral Ortodoxa de la Natividad

Arrancamos el segundo día con la catedral ortodoxa de la Natividad. La entrada es gratuita y hay que cubrirse para acceder. Las cúpulas y los iconos ofrecen una cara distinta de Riga, ideal para completar el recorrido religioso de la ciudad en 48 horas.
Monumento a la Libertad

Seguimos hacia el monumento a la Libertad, vigilado por dos soldados. Es un lugar simbólico para los letones y punto de cambio de guardia. Es imprescindible siempre a un fin de semana en Riga porque explica, en un vistazo, buena parte del siglo XX del país.
Plaza Livu

La plaza Livu es una de las más bonitas del casco antiguo, con casas de colores y fachadas neogóticas de antiguos gremios. Merece la pena quedarse un rato simplemente mirando los tejados y los detalles: un buen sitio para descansar y hacer fotos.
Casa del Gato

A pocas calles, la famosa casa del Gato con sus esculturas felinas en el tejado. Es un guiño divertido a las viejas rivalidades gremiales y otro imprescindible para una ruta corta.
Catedral Luterana de Riga (interior)
Ayer la vimos por fuera, hoy la vemos por dentro. El claustro es sobrio, con lápidas en alemán, y el órgano está entre los más grandes del mundo. Si solo pagaras una entrada a un templo en Riga, esta es la que más cuenta la historia de la ciudad.
Iglesia de San Pedro (mirador)

Subimos ahora a la torre de la iglesia de San Pedro (9 €) en un ascensor antiguo y la vista 360° compensa de sobra. Desde arriba se observa la trama urbana de Vecrīga, el río Daugava y las cúpulas repartidas por el skyline. El interior de la iglesia es parco, pero el mirador convierte esta visita en imprescindible.
Músicos de Bremen
¡Un, dos, trés, cuatro somo cuatro…! Detrás de San Pedro, encuentra la escultura de los Músicos de Bremen. Es un detalle curioso que añade un punto amable a la ruta; dicen que tocarla “trae de vuelta” a Riga.
Casa de los Cabezas Negras (visita)

Volvemos a la plaza del ayuntamiento a entrar ahora a la casa de los Cabezas Negras para verla por dentro (7 €). Cerró en 1939 tras el abandono de la población alemana y fue destruida en la guerra; la planta baja conserva elementos originales y los salones de baile recrean la vida gremial. Hoy también se usa para recepciones del presidente de Letonia.
Mercado Central de Riga

Otra parada clave para “qué ver en Riga en 2 días”: el Mercado Central, el más grande de Europa, instalado en antiguos hangares de zepelines. Entre puestos de fruta, verdura, pescado y dulces típicos, es fácil improvisar un almuerzo con pelmeni y otras especialidades locales.
Excursión a Jūrmala (tarde)


Dedicar la tarde a Jūrmala es un acierto en una visita de fin de semana. Es muy facil llegar en ferrocarril. El tren sale desde la Estación Central (unos 4 € ida y vuelta, y hay frecuencias cada 15 minutos con unos 30 minutos de trayecto). En Jurmala uno puede pasear por la playa (bañarse, si se atreve con el báltico). Admirar la arquitectura local, donde estaca el balneario, la calle Jomas iela con sus casas de madera estilo “victoriano báltico” y la Iglesia ortodoxa de Kazán entre pinos.
Dónde comer en Riga
A continuación te dejo bien señaladitos los lugares para comer y beber en Riga durante tu ruta de «qué ver en Riga en 2 días»
Labietis (puesto del Mercado Central de Riga)
📍 Nēģu iela 7, Rīga, LV-1050, Letonia

La cervecería artesanal Labietis se encuentra dentro del Mercado Central. Me llamó la atención su iconografía pagana letona. No dejes de probar sus cervezas artesanas, además de sus pelemeni.
LIDO Ģertrūde
📍 Ģertrūdes iela 54, Rīga, LV-1011

Sitio de comidas típicas letonas en modo cantina, muy económico, hay varios por la ciudad. Aquí por fin probé la sopa fría de remolacha, que llevaba desde que llegué a los Bálticos con ganas de probar.
Sala (cafetería del parque Kronvalda)
📍 Kronvalda bulvāris 2, Rīga, LV-1010
Buen lugar para tomar café en la cafetería del parque Kronvalda, justo al borde del parque. Parada rápida para descansar en medio del paseo por la zona verde.
Restorāns Salve
📍 Rātslaukums 5, Rīga, LV-1050


Salve es un restaurante tipiquísimo de Riga. Prueba sus platos de quesos letones y arenque ahumado. Nos gustó tanto que repetimos otra noche, con strogonoff letón con puré de patatas y una sopa de col servida en pan de centeno.
Innocent Café
📍 Blaumaņa iela 34-2, Centra rajons, Rīga, LV-1011


El Innocent Café, donde sirven croissants a los que les ponen un lacito, es un sitio ideal para arrancar el día con café y bollería.
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