Cerveza, patatas fritas, chocolate y gofres. ¿Puede haber un destino más apetecible, engordante y satisfactorio que Bruselas? Quizá sí haya pero, ya te digo, que sería difícil de encontrar. Bruselas es una de mis capitales europeas favoritas para disfrutar comiendo y bebiendo, pero además de esto, cuenta con rincones míticos y lugares menos conocidos que hacen que la visita a la capital belga tenga que ser de obligado cumplimiento para un primer acercamiento al país, complementable con otras grandes conocidas de Flandes como Brujas y Gante.

Tanto si es tu primera vez, como si es una segunda o una tercera, en este post te dejo mi TOP 10 sobre Qué ver en Bruselas: la fascinante capital de Bélgica.

10. Vivir el futuro del pasado en el Atomium

atomium que ver en bruselas

Una de las cosas tontas que me llaman más la atención es ver cómo la gente del pasado (principios o mediados del siglo XX) pensaba que iba a ser el futuro. Sus imágenes sobre nuestra vida se centraban en el espacio, los robots y el metal. En esto estaban pensando los comisarios de la Exposición universal de Bruselas de 1958 cuando decidieron encargar a André Waterkeyn el diseño de una estructura atómica de más de 100 metros de altura.

El Atomium uno de los rincones más instagrameables de Bruselas y es un buen sitio para comenzar (o terminar) una visita a la capital de Bélgica. Además, en sus inmediaciones se encuentra el parque Mini-Europe en el que recorrer el continente sin moverse de la ciudad.

9. Conocer las luces y sombras del pasado colonial belga en el Parc du Cinquantenaire

parque del cincuentenario bruselas

El parque favorito de los belgas es el Parc du Cinquantenaire o Parque del Cincuentenario. Este parque fue abierto y sus impresionantes monumentos construidos para celebrar los 50 años de la independencia de Bélgica como nación en 1880. Con estas maravillas, el rey Leopoldo II quería demostrar al mundo la grandeza de la nación belga y su incipiente poderío imperial. En la época Bélgica (o más bien, su rey a título personal) contaba con la extensa colonia del Congo en la que de puertas para fuera se estaba ‘civilizando’ a su población, pero de puertas para dentro se estaba cometiendo un atroz genocidio.

8. Probar las mil y una cervezas belgas en sus bares

de cervezas por bruselas que ver en bruselas

Según Wikipedia, Bélgica cuenta con más de 1.100 variedades de cerveza fabricadas por más de 200 productores. Tal es la importancia de esta deliciosa bebida en el país, que la Unesco ha incluido la cerveza belga en su lista de Patrimonio Cultural Intangible de la Humanidad.

Esto debe suponer una razón suficiente para que dentro de las experiencias para disfrutar en Bruselas sea pararse y degustar una (o varias) de las variedades bírricas del país. Hay que tener cuidado porque algunas tienen una graduación alta, de hasta 12 grados.

¿Mi favorita? La Chimay Bleu, no me preguntes por qué, pero esta cerveza tostada marrón oscuro, es la que más he disfrutado en mis viajes a Bélgica.

¿Dónde ir de cervezas por Bruselas? Por la zona de la rue du Marché au Charbon se suceden los bares y restaurantes en los que sentarse o quedarse en la barra disfrutando de todas las cervezas belgas. Ésta es además la zona de ambiente LGBT, que siempre recomiendo, seas o no seas gay.

7. Hincharse de patatas fritas (y mejillones, si quieres)

patatas fritas en bruselas

Conociendo la gastronomía belga, no entiendo como no están todas y todos sufriendo sobrepeso. Una de sus especialidades son las patatas fritas (‘des frites’) que degustan con una cantidad inimaginable de salsas. Es por tanto, necesidad imperiosa pararse en alguno de los puestos callejeros para probar esta delicia. El puesto de más renombre es el de Fritland, detrás del vistoso edificio de la Bolsa.

Por supuesto, no podemos dejar de mencionar la combinación (para algunos deliciosa, para otros asquerosa) de las patatas fritas con mejillones que se anuncian en todo restaurante belga que se precie.

6. Sentirse gordo a base de gofres

gofres que ver en bruelas

Otra de las maravillas culinarias e hipercalóricas belgas son los gofres. En cada esquina puedes pararte a ‘rellenar’ calorías con estas delicias dulces. Existen gofres de dos clases: los de Bruselas, más finos y cuadriculados; y los de Lieja, algo más gorditos y de forma más irregular.

Ambas formas se pueden pedir con un sinfín de toppings. Mi favorito es sin duda el chocolate blanco, pero tienes de todas las salsas y siropes dulces como quieras, además de helados y frutas.

Mi recomendación para pararte a ‘gofrear’ es el Gaufre de Bruxelles, muy cerca de la estación. Puedes mirar en el mapa su localización.

5. Disfrutar de un café con vistas en el Museo de Instrumentos Musicales

museo de instrumentos musicales que ver en bruselas

Uno de mis edificios favoritos es el museo de Instrumentos Musicales, conocido por sus siglas: MIM. El complejo es un precioso edificio estilo art-nouveau (que me encanta) levantado en el año 1899 con el nombre de Old England, inscripción que puede observarse todavía en su frontal.

En su parte superior puedes disfrutar de una maravillosa vista panorámica 360º sobre toda la ciudad de Bruselas.

4. Comprar chocolates en las Galeries Royales Saint Hubert

galerias st hubert

¿Hay alguien en la sala a quién no le guste el chocolate belga? Tanto si te gusta como si no te gusta, seguro que conoces a alguien a quien le chifla este dulce elemento. Y si es belga, muchísimo mejor. Estas delicias se venden por toda la ciudad, en especial en las zonas turísticas, pero mi recomendación es que te acerques a las galerías reales Saint Hubert para admirar las chocolaterías más exquisitas de Bruselas.

Las galerías Saint Hubert se construyeron a mediados del siglo XIX y pueden contarse entre las más elegantes e impresionantes de Europa. Más de 200 metros de pasajes acristalados con la crème de la crème de los establecimientos belgas.

Si lo tuyo no son las galerías reales, no te preocupes, cerca cuentas también con una preciosa calle de Rue du Marché aux Herbes con tiendas más alternativas y de contenido LGBT para que hagas un shopping distinto. Por suerte, Bruselas cuenta con comercios para todos los gustos.

3. Seguir la ruta de los meones: más allá del Manneken Pis

jaenneken pis bruselas

Otro de los símbolos por antonomasia de Bruselas (y de toda Bélgica) es la estatua del niño meón: el Manneken Pis. Este pequeñito siempre está vestido para la ocasión y cuenta con un siempre presente elenco de fotógrafos y espectadores admirando su ‘proeza’. ¡Realmente la proeza es que una estatuita tan pequeñita haya sobrevivido desde el siglo XIV hasta nuestros días!

Eso sí, me gustaría invitarte a que no te quedaras sólo rendiendo pleitesía al ‘chico meón’ sino que también te acerques a conocer a su compañera femenina, y por tanto, menos conocida: la Jaenneken Pis. Ésta siempre tiene menos compañía que el Manneken y esto no puede ser: Girl power! 

¿Quieres ver a más meones? A poca distancia del Manneken se encuentra también el perrito que mea o Zinneke Pis. ¡Bruselas tiene meones para todos los gustos!

2. Vistas reales desde el Palacio y el Parc du Bruxelles

vistas desde el palacio real

Aunque Bruselas ha sido capital de país durante relativamente poco tiempo (alemanes, españoles, austriacos, franceses y holandeses han controlado siempre la zona) cuenta con un impresionante palacio con parque incluido que hace las delicias de cualquier enamorado de la arquitectura real europea. El palacio, del siglo XIX se sitúa sobre lo alto de una colina, lo que hace de él, el lugar perfecto para disfrutar de unas buenas vistas sobre la ciudad. El parque de Bruselas, o Parc du Bruxelles en lengua gala, se encuentra anejo al palacio y era el antiguo coto de caza de los mismísimos monarcas para no tener que desplazarse mucho a la hora de practicar su ‘deporte’ favorito. El parque hoy es una amplia zona muy frecuentada por los bruselenses sobre todo durante los fines de semana.

Menciones de honor

barrio europeo bruselas

Antes de terminar con el número uno de mis experiencias en Bruselas, no puedo dejar de mencionar otros momentos míticos para disfrutar de la capital que no te puedes perder como su impresionante catedral o el cosmopolita barrio europeo donde se concentran las sedes de las principales instituciones de la Unión Europea. Tintín fue también ‘concebido’ en Bruselas por lo que una visita a los lugares dónde se le rinde culto al insigne reportero tampoco está de más durante tu próxima estancia en la capital belga. Detalles para completar tu lista de qué ver y qué hacer en Bruselas.

1. Ver la vida pasar en la Grand’Place

grand place

A veces los grandes placeres nos lo aportan los pequeños momentos. Para mí esto aplica a la perfección en Bruselas. Nada me gusta más en mis visitas a la capital belga que pasar el rato en la Grand’Place, bajo la atenta mirada del ayuntamiento y de los preciosos (preciosos hasta rabiar) edificios que rodean la plaza central. Se puede disfrutar con un canuto de patatas fritas, o un gofre, o simplemente apostado en uno de sus laterales, pocas plazas transmiten tanto como este kilómetro cero belga. El mejor lugar para comenzar y terminar la lista de todo lo qué ver y qué hacer en Bruselas.

Mapa de localización de TOP 10 Qué ver y qué hacer en Bruselas

Más sobre Bélgica y Luxemburgo

Completa tu experiencia de qué ver y qué hacer en Bruselas visitando las preciosas ciudades de Gante, Brujas o Amberes o acércate al vecino Luxemburgo.

Código ético de TOP 10 Qué ver y qué hacer en Bruselas

Ninguno de los establecimientos aquí mencionados ha pagado por aparecer y las críticas están basadas en mi experiencia personal sin recibir contraprestación alguna.

No obstante, los links de experiencias en TOP 10 Qué ver y qué hacer en Bruselas son enlaces de afiliado por el cual, me llevo una pequeña comisión de cada venta que provenga de El viaje del mapache. Esto no te cuesta nada y  me ayuda a continuar con mi blog.


Comentarios

  1. Verónica Santamaría

    ¡Qué maravilla! Me encantan los edificios y la arquitectura de Bruselas. Ya sabes que ha sido uno de nuestros viajes pendientes por esta pandemia, así que leyéndote más ganas me han dado de que todo pase y poder ir.. Qué ganas de recorrer sus calles probando esas delicias calóricas jajaja Besitos.

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